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Monte Elbrus 08.2007

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El Monte Elbrus es la montaña más alta de Europa.

> ¡QUE BONITO ES HACER CIMA¡

Día 8 de agosto, Hace tan solo 4 días desde que llegamos al monte Elbrus y ya
hemos hecho cima, pero antes hechos un vistazo hacia tras.

Lo que hemos tenido claro desde el primer momento es no contratar las malditas maquinas pisa pistas que aquí los rusos las utilizan para transportar a montañeros a cotas superiores, incluso a 4.600 metros de altura, a tan solo 1000 metros de desnivel de la cima de esta gigantesca montaña.

Con este claro planteamiento hemos ascendido hasta llegar al último refugio que hay en la montaña, se llama DIEZEL, y esta situado a 4.100 metros de altura. Es un lúgubre lugar, rodeado de unas vistas espectaculares de toda la cordillera del Caucaso. En este emplazamiento están los restos de otro antiguo refugio llamado Priut 11 que fue la joya del alpinismo ruso y que se quemo en 1998, y todos los restos de este incendio: maderas, hierros, latas de conserva, calderas, chatarra y mas chatarra aquí quedo abandonada, convirtiéndose en la actualidad en el mayor estercolero que he visto en un campamento de altitud. Por suerte nosotros hemos estado alojados en unas nuevas instalaciones de apenas unos meses que consiste en unos contenedores adaptados como habitaciones, que para nosotros, que siempre estamos en tiendas de campaña nos parece todo un lujo.

Al día siguiente hemos subido a 4.700 metros a aclimatar a un lugar llamado “Pachucova rocs” o algo así. Otro día mas de descanso, y ¡a la ¡ para la cima el día 8 de agosto. Nos levantamos a las dos de la madrugada en un ventoso día, pero no demasiado frío, que esta montaña que se caracteriza por cambios brutales del tiempo, vientos muy violentos y temperaturas árticas. Pero este día la montaña de las mil montañas como aquí la llaman porque destaca mas de 1000 metros sobre el resto de las montañas de la cordillera del Caucaso decidió ofrecernos la mejor de sus caras: un día limpio, que a medida que avanzaba el día se paro el viento y nos hizo disfrutar de un espléndido día de montaña. Pero antes la anécdota del día: estábamos gravando para el documental que estamos preparando en CUATRO. Eran las 3.30 de la madrugada, completamente de noche y Emilio empleaba la antorcha de luz para filmarnos mientras ascendíamos, y de repente vienen una de esas malditas maquinas asquerosas que llenan el ambiente de humo, rugen y “joden” todo el entorno, cargado de montañeros por llamarlo de alguna manera, y como parece ser que le deslumbro el muy entupido arremete contra nosotros con la maquina, haciendo un trompo para echándonos nieve encima y le pasa la cuchilla muy cerca de nuestro amigo y cámara Emilio.

Lo que nos faltaba además de odiar a estos engendros mecánicos se confabulan contra nosotros. Solo deseamos que llegar al maldito punto donde se bajan esos cómodos montañeros que ni te miran de la vergüenza que les da de verte a ti sufrir y ellos a la grupa de la maquina.

A partir de este punto a 4.600 metros la montaña es otra. Se termino el ruido, la contaminación, el olor a combustible y empieza una preciosa ascensión `por palas muy inclinadas de nieve helada, donde no se puede cometer un error porque se termino la vida; si te precipitas estas en el fondo de alguna grieta de algunos de los 22 glaciares que tiene esta mole.

Progresamos a muy buen ritmo hasta alcanzar una travesía que parecía que no tenía fin, y poco a poco empieza a amanecer. Todo el Caucaso se pone rojizo con los primeros rayos del sol, se para el viento, y la alargada sombra del Elbrus se elonga hasta una distancia increíble. Nos sentimos abrumados por tanta belleza.

Se da la circunstancia que cuando llegamos al collado donde se encuentran las rampas finales y mas empinadas del Elbrus que a muchos montañeros les hace dar la vuelta, ya hemos adelantado a casi todo el mundo que salio antes que nosotros y que se merendaron la mitad del desnivel en las maquinas pisa nieves, la respuesta es clara: además de ser unos perezosos y no medirse de tú a tú con esta montaña no dejan al cuerpo adaptarse a la altitud progresivamente, llegando exhaustos a este punto.

Nosotros llevamos muy buen ritmo y solo paramos 10 minutos a descansar hidratarnos y coger resuello para el ataque final. Empezamos lentos pero sin pausa por estas rampas de 50 grados hasta llegar a un plató cimero de 400 metros de longitud, y “ ya esta”, la cima, esta espectacular e increíble cima que es un mirador natural de 360 grados por todas partes, pues no hay obstáculos. Estamos emocionados y se nos caen las lágrimas. Nos hemos dado una paliza de órdago y lo hemos echo sin ayuda de maquinas. Fueron algo más de 1.500 metros de desnivel para alcanzar los 5.642 metros de altura de este gigantesco volcán, que separa Europa de Asia.

Ha sido una cima especial para mi pues he estado rodeado de buenos amigos: Jesús López, Manuel Caballero, Emilio Valdés, Nacho Vidal y de mi hermano: Kike.

Un nuevo desafío extremo he concluido, solo me queda la cima del Aconcagua y cuando la tenga habré completado parte de mi proyecto DESAFIO EXTREMO, pero tendré las 7 cimas mas altas de todos los continentes.

La vida nos la podemos complicar pero ratos como los de este 8 de agosto: montaña a tope, deporte, y amigos nos despejan la mente para mucho tiempo. Creo que es el mejor deporte del mundo, sufrido, duro, pero hermoso.

Jesús Calleja desde un remoto lugar, frontera de Europa con Asia.