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Tilicho, buceo en Nepal 10.2010

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Amigos, estoy de nuevo en Nepal. Comenzando ya el que será uno de los más emocionantes desafíos que hemos emprendido nunca! Hemos venido hasta aquí, al hogar de las montañas más grandes del mundo, al Himalaya… ¡a bucear!

> DURO DEL ALMA

Amigos, hemos conseguido nuestro primer objetivo: la ascensión del Thorong Peak, un pedazo de seismil que nos ha dejado extenuados. Ha sido un día durísimo ¡ha sido el seismil más duro que he hecho nunca!
Nuestro día ha comenzado a las dos y media de la madrugada, a las tres y pico ya estábamos escalando. La montaña estaba como nos imaginábamos, muy dura; la nieve durísima por la bajada de temperaturas. De hecho, más de lo que pensábamos, sobre todo por sus fortísimas pendientes.
En vez de subir haciendo zetas, como se suele hacer en montañas tan verticales, hemos subido en vertical, con la cuerda siempre en vertical, para minimizar el riesgo de avalanchas.

Hemos subido con bastante tensión por el peligro de avalanchas (en los dos últimos años han muerto aquí cinco personas!) y la verdad es que estaba en condiciones difíciles: con viento (lo peor del día ha sido el viento, ha sido fortísimo!)
Además ha estado toda la noche nevando, y casi todo el día: mientras escalábamos, casi, casi hasta la cima ha estado nevando, salía el sol, nevaba, pero el denominador común ha sido el viento, fortísimo. Hemos tenido unas temperaturas de 22 grados bajo cero, si le sumas el viento la sensación térmica es muy, muy baja, hemos pasado un frío horroroso. Y luego a la vez teníamos que estar muy pendientes de Óscar y María poniéndoles los seguros, los jumar, tensándoles los arneses continuamente, en cada fraccionamiento de cuerda a cuerda teníamos que tensarlos porque aquí una persona se cae, se deja un seguro fuera y se va al abismo!
El Thorong es una montaña que no da una oportunidad. En cualquiera de sus laderas, por cualquier pasaje por los que hemos pasado si te caes, te vas al abismo. No tiene lugares cómodos, todas sus paredes son muy verticales.
Eso sí, es una montaña muy bonita, y al ser técnica yo, como alpinista, he disfrutado mucho. Óscar y María han llegado al límite, sobre todo Óscar. Dice que nunca en su vida ha hecho nada tan agotador, ¡ni de lejos! y ahora mismo está muy cansado, tenemos que hidratarle, porque  no se puede ni mover. Está KO, completamente extenuado, pero bueno, está bien, sólo hay que hidratarle y darle de comer. Es que ha sido muy duro para ellos; para mí, para nosotros, ha sido duro. Duro del alma. Imaginaos para ellos... ha sido terrible.
Y luego eso sí: llegas a la cima, y es espectacular. Es una cima pequeñita, redonda, desde donde se ven todos los Annapurnas, se ve el lago Tilicho, todo el reino del Mustang, la frontera con el Tibet... las vistas son brutales, y la escalada ha sido magnífica pero... ciertamente peligrosa. 

Si llego a saber que era así,  nunca habría metido a María y Oscar en un fregao como este.
Y ahora estamos ya en las tiendas de nuestro campamento. Hemos retrocedido sobre nuestros pasos, en busca del Tilicho. Tardaremos unos tres días en llegar al lago, que es nuestro auténtico desafío. Ya tenemos la aclimatación que buscábamos, y ahora toca bucear en el segundo lago más alto en el que se ha buceado nunca. Además, queremos que buceen en altura por primera vez un indio, Phuntchok, y un sherpa, Tsiring. Les haremos el bautismo y serán los primeros de sus países que buceen en el Himalaya. Por nuestra parte intentaremos bucear a más de 30 metros de profundidad. Si lo logramos, ¡batiríamos el record mundial de buceo en altitud!, pero es muy difícil de conseguir  porque no sabemos dónde está el punto del lago más profundo, y  no tenemos barca para trasladarnos al centro del lago, así que será, suponemos, algo muy complicado de conseguir ¡no sabemos qué vamos a encontrar!

Y nada más, por ahora. Toca descansar, que estamos helados y agotados todos. Mañana trataré de enviaros unas espectaculares fotos desde la cima del Thorong!!
Jesús Calleja