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Cenotes, en busca del Chac Mol 03.2010

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Todo el Yucatán es una gran placa de roca caliza, donde hace millones de años por el efecto producido por la filtración de agua de lluvia, que trae mezclada minerales y niveles de ph mas ácidos de lo normal, hacen que esta superficie de roca caliza fuera disolviéndose poco a poco produciendo grutas, cavernas y galerías subterráneas, por donde llego a correr ríos.

> SACRIFICIOS HUMANOS, MISTERIOS MAYAS Y CENOTES INEXPLORADOS.

Hola amigos, seguimos mi curso intenso de penetración en cuevas o “full cave”.
El desafío es alcanzar la estalactita sumergida mas larga del planeta, y para ello mis amigos Oscar, Maria, Jaume y Vicent, me están ayudando a que pueda afrontar el reto con las máximas garantías de seguridad. Ese es el buceo más peligroso que existe, y para ello nos hemos venido a la meca del espeleo buceo, en la península del Yucatán en México.
Todas estas cuevas y galerías están inundadas, y para visitar los secretos que esconde, hay que sumergirse en sus peligrosas aguas y buscar en el laberinto de pasadizos que se abren por todas partes. Esta es la razón por la que es peligroso, te puedes equivocar de ruta, por encima solo hay techo y ninguna cámara de aire, y solo cuentas con un máximo de 3 horas de las dos botellas de aire comprimido. Con esa autonomía hay que conseguir llegar a esta estalactita llamada “el monstruo”, aplicando la norma de los tres tercios de gestión del aire: un tercio para llegar, un tercio para regresar y otro tercio de reserva para lo que pueda ocurrir.
Esto no es posible realizarlo sin la preparación adecuada que es muy exigente, y en eso estoy precisamente, solo que tengo la suerte de tener a cuatro de los mejores en esta materia dándome mucha “caña”.
Amigos hoy tengo una noticia muy buena: esta tarde me  han dicho que estoy ¡apto para el intento! Mañana lo intentaremos… No puede existir ni un solo fallo, llevare 200 atmósferas de aire comprimido, y esto quiere decir que solo puedo emplear 66 en llegar al objetivo, 66 en regresar y 66 de reserva, o lo que es lo mismo tendré 4.800  litros de aire, que a la presión que respiraremos debajo del agua, consumiré mucho mas que en la superficie que es entorno a los 20  litros minuto, llegare a consumir unos 50  litros minuto en ocasiones.
Es de vital importancia que ahorre mi consumo, no provocando estrés, no aleteando más de la cuenta, nadando en posición aerodinámica, ahorrando fuerzas sin excesos, regulando mis pulsaciones cardiacas, en fin será un control total físico y mental.
Tengo que tener claro que en el momento que llegue a los 66 bares consumidos me tendré que dar la vuelta en el punto donde me encuentre sin conseguir el desafío.
A todo esto hay que añadir que habrá zonas de escasa o casi nula visibilidad por las haloclinas (punto en el que se encuentran las aguas dulces de la capa superior y las aguas saladas procedentes de las filtraciones del mar, que son más densas y pesadas, el punto de encuentro provoca una gran turbulencia que no deja ver nada, es como si tu vista se desenfocara completamente). Y sobre todo no aletear cerca del fondo, pues las partículas que se levanten no dejaran ver ni a 50  cm.
En fin será un Desafío mayúsculo… Pero antes os contare como han sido los entrenamientos desde la última crónica:
Hemos viajado a  la ciudad de Mérida, la mas grande de la península del Yucatán, pero antes pasamos por otra ciudad llamada Valladolid,  todos estos nombres proceden de cuando llegaron los españoles. Mérida toma el nombre de cuando llegamos por primera vez y vieron las ruinas de las ciudades mayas, que se parecían a las ruinas romanas y como eran de Mérida la bautizaron con el mismo nombre.
En esta parte del Yucatán hay unos 3000 cenotes, estando casi todos ellos vírgenes, es decir nadie los ha buceado. Otros son conocidos.
Nuestra intención es entrar en un cenote llamado San Antonio, que si es conocido y completamente explorado, ¿pero porque queremos entrar allí?, pues porque se accede a través de un pequeño pozo que los antiguos mayas utilizaban para sacar agua y sobre todo para arrojar los cuerpos de las doncellas, niños y mayores que  sacrificaban y se ofrecían a los dioses del inframundo, para que trajeran buena suerte en diferentes facetas de la vida maya.
Allí nos dirigimos, no sin antes recorrer 500  Kg desde Playa del Carmen, hasta Mérida, y después otros 60  kilómetros hacia el interior por desvencijadas carreteras, algo que llama mucho la atención. Las zonas turísticas costeras están acondicionadas como cualquier ciudad europea, pero nada mas que te sales de esas zonas, lo que hay son bellos pueblos en los que se vive igual que hace muchos años, muchos de ellos sin luz eléctrica y pequeñitas casas de vida tradicional, donde aun se habla la lengua maya, y a penas lo hacen en castellano.
En una de estas pequeñas aldeas vive Helmer, que será nuestro guía. Helmer nos conduce por un sin fin de caminos en la selva, donde hace un calor que achicharra, En estas selvas vive el jaguar, cocodrilos, muchas serpientes, siendo la mas peligrosa la de cascabel, que causa todos los años muertes.
Helmer nos explica como se vive por aquí, y de las duras condiciones de trabajo y las pocas oportunidades de los campesinos, que a pesar de ello son felices. Da gusto observar sus movimientos lentos para adaptarse al fatigoso calor, y siempre buena voluntad para todo, gente muy hospitalaria.
Por fin llegamos al cenote llamado San Antonio con nuestros dos 4x4 y la antigua camioneta de Helmer, además nos acompañan dos de sus hijos, el cuñado y un amigo.
Vemos una pequeño agujero que fue pozo y lugar de sacrificio, allí instalamos un mecanismo de poleas y atados al vehiculo descendemos equipados con nuestros complejos y pesados equipos de submarinismo. Debajo se abre una campana muy amplia de unos 60  metros de diámetro y 15  metros de altura, a partir de aquí agua hasta los 30  metros de profundidad.
Descendemos a las profundidades y nos quedamos atónitos con los huesos y calaveras ¡humanas! Aquí esta lleno de cadáveres que se han conservado desde hace mas de 2.000 años, porque las aguas son pobres en oxigeno y dulces, apenas hay descomposición orgánica. Los huesos y dientes están impecables, además hay cadáveres de animales.
Es un lugar sagrado de los antiguos mayas, y aquí uno se puede hacer una idea de lo que fue esta civilización, no en vano se siente un poco de repelus al bucear a tanta profundidad dentro de un agujero, por donde solo entra un gigantesco rayo de luz azul que forma un fenómeno casi mágico.
El sol entra oblicuo con toda su potencia, se refleja en el agua y se proyecta otro sol interior sobre una parte de la bóveda, y el resto del súper rayo penetra hasta el fondo como un láser de color azul intenso.
 ¡¡ Es increíble ! en las fotos podéis apreciar este fenómeno, que sumado a los cadáveres y la rareza de este buceo, me sirve para templar mis nervios y adquirir como dicen aquí el carácter suficiente para afrontar el desafío final. Nunca olvidare este extraño buceo…
Nos sacan de este agujero enganchándonos a un vehiculo mediante una cuerda y la polea, sacándonos del agujero con los 50  kg a la espalda que parece que se te la va a romper la columna vertebral.
Después Helmer nos lleva a otro cenote, que esta próximo, pero que nadie ha buceado, y las razones son dos: una el aislamiento del lugar, y otra que es un cenote que se encuentra 20  metros por encima del agua y para  colmo el borde esta abovedado, es decir estamos sobre una visera voladiza, y descender al cenote, hay que hacerlo utilizando técnicas de escalada.
Aquí entramos Emilio y yo en escena, y montamos un sistema de cuerdas atadas a un árbol, por donde descenderemos y ascenderemos utilizando la técnica de los puños “yumar”.
Nos ponemos en marcha y descendemos primero los equipos y después nosotros. Hemos alcanzado las aguas a 20  metros de profundidad desde el borde del cenote, y ahora seremos los primeros que veremos que hay en el fondo de este oscuro cenote.
La inmersión la hacemos con mucho cuidado, hay cantidad de árboles en el fondo que los huracanes arrancan precipitándolos al fondo, siendo elementos de riesgo por la posibilidad de engancharte a las ramas y quedar atrapado, también puede haber nubes de gases tóxicos en algunos niveles, pudiendo ser letales, además de corrientes que pueden llegar a ser fuertes.
Este cenote es complejo de explorar porque apenas hay visión, esta todo de color verde y tiene haloclinas que aun lo dificultan más. Lo que más nos sorprende es la cantidad  de sedimento, y el fondo tapizado de una especie de hierba, que es una novedad. También hay esqueletos de reses y un jaguar que se han precipitado cuando huyen por la selva, y de repente se cuelan en estos escondidos cenotes.
No os voy a revelar todo lo que encontramos para que lo veáis en la serie Desafío Extremo de Cuatro TV.
Solo os diré que ha sido espectacular poder explorar este cenote virgen y os aseguro que se genera adrenalina hasta por el último poro.
Dejamos la zona de Mérida y regresamos a Playa del Carmen, estamos a pocos días del gran desafío y queremos céntranos en el objetivo. Antes terminaremos los ejercicios explorando otro Cenote que se llama Fátima. Solo Vicent ha entrado en el en tres ocasiones, y será la primera vez también que entren unas cámaras y un grupo de buzos. Para llegar, hay que atravesar una zona de selva de difícil acceso, poniendo a los dos vehículos 4x4 al límite. El lugar es asfixiante por el calor húmedo a 38 grados y las nubes de mosquitos que particularmente a Emilio le han comido vivo.
Hacemos una espectacular inmersión en este cenote, que tiene desde cadáveres de animales, vegetación, y arboles gigantes en el fondo, hasta alcanzar lo más espectacular:
A 34 metros hay una nube de acido sulfhídrico muy, pero que muy toxica. Es de color gris por la parte de arriba, y ya nos adelanto Vicent, que es la mas toxica que ha visto en su vida. La llama la nube de mercurio por lo espesa que es. No podemos estar mas de cinco minutos dentro, pues el acido venenoso pasa a través de la piel y produce los mismos efectos que si la inhalaras directamente.
Me da mucho “yu-yu”, pero entiendo que es otra prueba mas para templar nervios, así que Vicent me hace la seña, y descendemos Oscar, Maria, Vicent y yo. 
Nos encontramos con un olor intenso, nada de visibilidad, agobio total, haloclina, picor, que cada vez es más fuerte, hasta que por fin la atravesamos, pero ¡ sorpresa ¡, la nube esta pegada al fondo, y no nos deja estar nada más que esos cinco minutos, antes de empezar a vomitar e intoxicarnos, y esto a esta profundidad es muy grave, simplemente nos moriríamos, a si que estamos los cinco minutos (que brutos somos), y hacia arriba, de nuevo la atravesamos, es algo tétrico y dantesco, y de nuevo por encima de la capa hiper tóxica. Debajo todo es oscuridad de tinieblas amarillas sulfúreas, por encima aguas turbias de color verde. Sin duda alguna el inframundo. Ahora descompresión y salida a la superficie.
Menudo día de emociones…
Pero aun me queda el plato fuerte y eso será mañana. Han decidido que lo podré intentar, siempre y cuando no cometa errores, esté relajado y no consuma más de un tercio de mi aire para alcanzar los 600  metros que me separa la caverna por el laberinto de galerías  hasta el “monstruo”, como llaman aquí a la estalactita inundada mas larga del planeta. En total serán 1.200  metros a recorrer por un complejo de galerías peligrosas, angostas y llena de peligros. NO PUEDE HABER NI UN SOLO FALLO, es el buceo mas exigente y peligroso que existe, y mañana estaré de pleno, inmerso en él.
¿Seré capaz de alcanzar el objetivo?
Pronto os lo diré, pero sin duda será el Desafío más agobiante de cuantos he hecho.

Jesús Calleja desde el inframundo de los mayas-

www.jesuscalleja.es

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