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Buceo Ártico 06.2009

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Hola amigos, otra vez de aventuras. Esta vez he viajado hasta el ártico Canadiense para bucear. Ha sido un largo viaje, especialmente la segunda parte del viaje.

> EL EXTRAÑO MUNDO SUBMARINO DEL ÁRTICO

Hola amigos, continuo en el ártico Canadiense, a unos 1.500 km del Polo Norte.

Hemos instalado nuestro campamento encima del mismísimo mar helado, y desde aquí hacemos todos los días exploraciones del entorno, buscando los mejores lugares para bucear en este congelado lugar.
Estamos en el mes de junio, y todavía el mar sigue helado, incluso cuando e abren canales de agua, en el movimiento del mar, se congelan a las pocas aguas. Así que imaginaros el frío que hace para helarse el agua del mar que es salada, a tanta velocidad.

Os contare curiosidades de estas zonas:

El mar durante el invierno se hiela bastante al sur de este punto. Es decir que el mar puede estar helado completamente desde unos 3000 kilómetros desde el Polo Norte. Encima de esa capa de hielo nieva, curiosamente nieva mas a esta latitud que es de 73º de los máximo que son 90º del Polo Norte. A medida que te acercas al mismo Polo Norte la nieve decrece de espesor, y las nevadas son menos copiosas. Ahora estamos en una latitud en la que nieva mucho e incluso en esta época, junio, las nevadas te pueden sorprender como lo ha hecho hoy.

Ha despeado el día con una fuerte nevada, que impide que hagas nada, pues a penas hay más de 20 metros de visibilidad. Conducir con las motos de nieve es una temeridad, y bucear, mucho mas complicado porque a penas hay luz debajo del agua.

Aun así estamos esperando que la luz aumente y lo intentaremos de nuevo.

Desde la última crónica hemos seguido buceando, y cada vez me adapto mejor a este buceo tan difícil, sin duda el más complejo de todos.

Pero siguiendo con las curiosidades os diré, que cuando nos tiramos a los canales de agua liquida que se hacen de una manera casi mágica, hay que vigilar sobre todo que no se cierren. Una vez que todo esta correcto disfrutamos mucho viendo ese mundo tan extraño que forman el hielo.
Estamos justo en el borde entre la banquisa ártica y el mar caótico.

Ambos son el mar, solo que la banquisa es mas estable y el hielo mas uniforma, y el hielo caótico, son grandes bloques de hielo fracturado, de diferentes espesores, así como icebergs que se mueven como su nombre indica caóticamente.
Sin duda alguna el mar caótico es mucho mas espectacular, aunque también mas imprevisible y peligroso.

Es aquí donde buceamos, y donde hemos pasado nuestros buenos sustos.

El agua esta a unos -2ºC, y tiende a congelarse continuamente. Nuestro equipamiento es de lo mejor, pero las manos son casi imposible de mantenerlas medianamente calientes, y es sin duda lo peor de todo. ¡Imaginaros meter las manos en agua llena de hielos a -2ºC, y tener que moverlas y manejar equipos sofisticados donde no puede haber fallos¡.

Aun así dentro del agua a medida que nos sumergimos, lo primero que te llama la atención es el hielo casi uniforme de la banquisa. Hacia adentro es de una negrura endiablada, y no podemos avanzar mucha distancia debajo de este hielo porque apenas te alejas, ya no se ve nada.
Pero con las linternas que llevamos, observamos algo que hace del lugar< mas tétrico. Esta lleno de una especie de telarañas colgantes de color verde, que lo inundan todo. Amigos el hielo por debajo es de color verde, y repleto de estas extrañas formas. Son fitoplancton, y es la clave de la gran abundancia de vida animal que habita esta agua. Os lo explico:

El fitoplacton, es la fuente de alimento del otro placton, mas grande, que lo constituyen millones, y millones de microorganismos, organismos, y animales marinos de diferentes tamaños. Hemos visto formas extrañísimas de este placton, pero a mi las que mas me han llamado la atención son una especie de medusa, que no es tal, que esta compuesto de mas del 99.9 % de agua. ¡Alucinante¡. Estas cuando ven la luz de nuestros focos vienen a montones, y parece que nos invaden seres extraños de otro planeta que quieren devorarnos.
Por si fuera poco la rareza de estas medusas, aun hay otras especies que cuando se nos acercan se retroiluminan, como si nos hicieran señales. Miramos hacia el fondo y es un continuo juego de luces estroboscopias.

De este placton se alimentan diferentes especias mucho más grandes.

Primero los peces que comen de este placton, y a su vez los peces son comidos por peces más grandes, que a su vez se comen las focas o morsas, que a su vez son comidas por las ballenas horcas, o el mayor depredador terrestre, que es el Oso Polar.

También hay otra especie de `placton que se llama krill, que son diminutos crustáceos como pequeñísimas gambas, que también se alimentan del fitoplancton, y que curiosamente es la comida del mayor animal que puebla el planeta, la ballena.

Como veis es una gran cadena biológica alimenticia, que es muy sólida, pero a la vez muy frágil. El cambio climático, o los vertidos químicos, pueden alterar tanto esta cadena, que la vida de millones de animales estaría en peligro.
Pocos lugares como el ártico y el antártico, son tan frágiles a posibles desastres o desequilibrios biológicos.

Nosotros los hemos visto con nuestros mismos ojos, y para mí personalmente, ha sido fascinante ver donde empieza todo: debajo del hielo, con esa especie de telarañas de color verde que cuelgan debajo de cualquier trozo de hielo, haciendo que todo el mar helado del ártico este lleno de la fuente de la vida.
Es alucinante que en un lugar donde solo hay hielo, este la fuente de vida del mundo submarino en estas latitudes.

Esa es la suerte que hemos tenido al bucear en el ártico, ves como comienza todo. La maravilla de la vida, y la adaptación, tan impresionante en un lugar tan radicalmente hostil.

Han sido días duros de mucho trabajo y sacrificio, inmersionarse en estas gélidas aguas, hemos pasado mucho frío, y sobre todo sustos. Es un mar de hielos inestables, el frío te atenaza todo el cuerpo, y manejar un equipo tan complicado con estos factores en contra, hace que las situaciones de alarma se den casi todos los días que buceamos en estas peligrosas pero bellas aguas, o mejor dicho hielos.

Mientras pasa la nevada, os escribo esta crónica. Me queda poco tiempo, pues tenemos que salir de la banquisa en unos días. Estamos entrando a mediados de junio, y en tan solo dos semanas mas, donde nos encontramos ahora, será casi seguro mar liquido, y como comprenderéis no podemos quedarnos mucho mas tiempo. Los Inuits, nos avisan que se esta produciendo ya el cambio del estado sólido al liquido, y cuando decide hacerlo de repente, es muy rápido el proceso, y podemos quedar atrapados en un témpano de hielo flotante, como ya ha ocurrido, y esto es algo que no me gustaría experimentar.

Antes tiene que dejar de nevar, hacer un ultimo buceo, y salir de aquí “pitando”, antes de que el agua sea el amo del este entorno.

Después muchos kilómetros de moto de nieve, hasta llegar a Poind Inlet, y de nuevo el retorno en un monto de avionetas de pequeño tamaño que te van llevando a pequeños aeropuertos, cruzando el ártico, y el famoso “Paso del Noroeste”, hasta llegar a Ottawa, pero eso todavía esta a mas de 3000 kilómetros de donde nos encontramos.

Espero veros pronto.

Jesús Calleja desde la tierra de los esquimales, mejor dicho desde el pueblo Inuit, los únicos verdaderamente adaptados a este mundo de hielo.