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Monte Vinson 01.2006

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Ya me encuentro en Punta Arenas, la ciudad continental mas austral del planeta. Después de 20 horas de vuelo llego a esta curiosa ciudad enclavada en el estrecho de Magallanes, de vital importancia para el paso de barcos antes de la apertura del canal de Panamá...

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Estimados lectores, ya estoy de nuevo en el campo base del Vinson. Han sido unos días muy emocionantes, y de máxima actividad.

Cuando llegamos aquí el americano llamado Andy, el canario Juan Diego y yo, decidimos unirnos para juntar fuerzas y experiencia. Esto nos ha permitido que solo nosotros estemos de vuelta en el campo base con la cumbre del Vinson y otras dos cumbres más que ahora os contare. El resto de las 4 expediciones a excepción de una que también hicieron cumbre tres americanos, nadie mas ha podido llegar a la cumbre y en estos momentos se encuentran bloqueados en el ultimo campo de altura y no pueden ni subir ni bajar por los fuertes vientos y bajísimas temperaturas. Hemos conectado por radio y nos comunican que se bajaran cuando puedan pues la posibilidad de cima son casi nulas, aunque los japoneses intentaran seguro un ataque más a cima.

Nosotros hemos tenido mucha suerte con el día de cima, pues a pesar de hacer un frío espantoso no hacia demasiado viento y había una gran visibilidad. Yo pienso que la suerte también hay que buscarla, y nosotros desde el primer momento escalamos siempre hacia arriba, sin demoras ni descansos, llegando a la cumbre solo 4 días después de haber llegado al campo base, salvando un desnivel de 3000 metros en unas durísimas condiciones climatologícas, y sufriendo las pequeñas molestias del mal de altura pues no hicimos aclimatación, y en estas latitudes debido a las bajadas barométricas siempre presentes (son las mas bajas de la tierra), la altitud real barométrica es de aproximadamente 5.500 metros. Y a esto hay que añadir las bajísimas temperaturas de cima. El peor momento lo pasamos llegando al campo II donde un fortísimo viento y una bajada térmica a los -48ºC hizo que pasáramos un buen susto de congelarnos, de echo la expedición japonesa que subía detrás de nosotros no pudieron soportar las condiciones y decidieron darse la vuelta de nuevo al campo I, con el agravante de un japonés con los dedos congelados, dos de ellos posiblemente tengan que amputárselos. Otros dos miembros de la expedición también sufrieron congelaciones.

Ese fatídico día solo nosotros pudimos a pesar de las condiciones extremas montar el campo II y refugiarnos ateridos de frío, y también con los dedos como corchos, que nosotros si pudimos recuperar. Fue un trabajo muy duro. Imaginaros la sensación de estar solos a 4000 metros de altura en mitad de un temporal antártico a 700 Km del polo sur, y sin posibilidad de que nadie te ayude, con una sensación térmica cercana a los -80ºC, al sumar los -48ºC mas el fuerte viento.

Pero gracias a este esfuerzo pudimos dos días mas tarde hacer cima en solitario. Una cima preciosa solo para nosotros tres, fue como dije en mi anterior crónica “sublime”.

También quiero reseñar que hicimos cima por la cara este que es sin duda la cara mas difícil de esta montaña con palas de nieve y hielo de 55 grados, además de terreno mixto de roca y hielo azul donde el piolet rebotaba, cono nunca antes había visto. Un hielo azul duro cono el mismo granito.

Luego rodeamos el pico por el valle contrario a nuestra ascensión y bajamos por la vía (itinerario escogido para la escalada) normal.

Al día siguiente bajamos al campo I donde ayudamos al japonés y le dinos ánimos pues sus compañeros lo habían dejado solo y habían subido de nuevo al campo II para intentar cumbre. El japonés tenia los dedos congelados y dos en muy mal estado.

Una vez en el campo I vimos al fondo del valle hacia el este unas montañas de gran belleza, y decidimos intentar escalarlas pues teníamos tiempo suficiente, pues el resto de las expediciones todavía estaban intentado el Vinson.

Sin pensarlo dormimos solo 4 horas y nos pusimos a escalar a las tres de la madrugada, pero hay que recordar que aquí siempre luce el sol.

Cruzamos una extensa planicie de nieve cono un merengue, siempre encordados pues el terreno esta minado de grietas gigantes debajo de nuestros pies. Nos metimos hasta la cintura en alguna ocasión cuando se abren de repente y “te comen”, pero siempre la cuerda te frena a tiempo y no llegas a caer, pero el susto te lo llevas. Después de esta interminable travesía llegamos a las rampas de 60 º de esta magnifica montaña. Ascendimos por un hielo muy duro que en ocasiones cuesta clavar los crampones (unos pinchos que se acoplan a las botas de escalada). La pendiente se pone peligrosa y tenemos que introducir tornillos de hielo para asegurarnos y de esta manera progresar con seguridad.

En principio decidimos atacar a la montaña por un espolón a nuestra derecha que era mas fácil, pero al final nos calentamos y decidimos ir de frente por un estrecho corredor de 65 º de inclinación pero de una gran belleza desde el punto de vista de un escalador. Algo ilógico desde el punto de vista racional, pues lo lógico seria ir por lo mas fácil. Pero no¡, decidimos hacerlo por lo mas estético.

Es un duro corredor que nos obliga a emplearnos a fondo y al estar colgados permanentemente de las dragonearas (correas que nos unen al piolet, que es un instrumento en forma de hacha que nos permite progresas con las manos por el hielo) se nos congelan los dedos de las manos, obligándonos a muchas paradas para mover las extremidades y entrar en calor. Hay que recordar que las temperaturas están entorno a los -35ºC a -45ºC. Y escalar una montaña algo técnica a estas temperaturas es muy difícil coordinar todos los movimientos y no cometer errores fatales. La parte mas difícil viene cerca del final de este corredor pues el hielo vuelve a ser tan duro que no entra el piolet, y no podemos asegurar correctamente la escalada, viéndonos colgados en un saliente con mas de mil metros debajo de nuestros pies. En estas ocasiones hay que tener la concentración al máximo, y de esta manera progresamos para llegar a una rimaya de nieve (un saliente de nieve que cuelga hacia el abismo), esta la superamos sin dificultad y accedemos a una arista muy afilada que nos llevara a la cima.

Una cima amplia de rocas, hielo y nieve. No podemos disfrutar plenamente de las vista pues se nos ha metido otra tormenta de viento, y el paisaje queda parcialmente camuflado detrás de la ventisca, pero aun en estas condiciones de vez en cuando vemos el desnivel que hemos salvado y la belleza de la montaña escalada. Rapiudamente buscamos señales de si alguien anteriormente había subido esta montaña, pero no encontramos ni un indicio de promontorio de piedras, o algún rastro de haber sido antes escalada. Y además en el campo base nos dicen que posiblemente seamos los primeros en hacer cima en esta hermosa montaña. A si que, mientras no se demuestre que antes estuvo alguien hemos decidido llamar a la montaña: “Canarias-Castilla y León”. Para mi ha sido muy emociónate escalar una montaña virgen en la Antartida.
Desde la cima vemos una estética montaña hacia el sur, y esta, si la identificamos: es el “Jaca Peak”. Se trata de la primera montaña virgen escalada por los españoles y fue llevada a cavo por los miembros del grupo de montaña de la guardia civil de Jaca, que organizaron una expedición para escalar una montaña virgen y el monte Vinson, hace unos años.

Mientras admiramos la belleza del Pico Jaca, en forma de pirámide casi perfecta, pues se trata como digo de una pirámide de hielo y nieve y luego los últimos 150 metros termina en un promontorio de rocas muy verticales para llegar a una cima donde solo entra una persona.

Sin más decidimos que la vamos a escalar. Buscamos una ruta para bajar de nuestra montaña virgen y acceder a la base del Pico Jaca. Encontramos una difícil ruta de descenso a través de un terreno de rocas y hielo que nos obliga a utilizar la cuerda durante todo el descenso, llegando a un glaciar que cruzamos con cuidado por la gran cantidad de grietas, donde el americano se cae en una hasta los hombros donde le frenamos y ayudamos a subir. Al mirar a través de la grieta no se veía el fondo. La verdad que asusta mirar esos abismos negros donde el hielo azula da paso al negro por la gran profundidad. Sin más percances escalamos una pared de nieve y hielo de 50 a 55 º de inclinación para acceder a la arista cimera de roca, hielo y nieve. Aquí dejamos las mochilas para ascender mas ligeros, pues tenemos que realizar una escalada comprometida por terreno mixto, predominando mas la roca, donde hay que agarrarse como un gato a los salientes rocosos para ascender por las verticales paredes de la parte final del pico Jaca. También tenemos que utilizar durante toda la escalada la cuerda y material para asegurarnos.

Por fin llegamos a la cima donde tenemos que sacarnos la foto de cima de uno en uno, pues como dije solo cabe una persona.

Fue también muy emocionante contemplar desde esta atalaya natural la gran extensión de la antartida, pues ahora el tiempo nos dio una pequeña tregua y pudimos disfrutar de unas vistas sobrecogedoras. Con esta ascensión al Piuco Jaca, hemos realizado la segunda repetición mundial a esta gran montaña. Cunado llegue a España se lo hare saber al cuerpo de la guardia civil de montaña de Jaca, pues supongo que les hará ilusión.
Ya es momento de pensar en regresar al campo I, pues llevamos 15 horas de escalada ininterrumpida.
Nos cuesta un poco encontrar un camino de regreso, pues henos recorrido mucha distancia cruzando glaciares y recorriendo aristas, y ahora hay que regresar por un camino diferente. Pero al final encontramos un itinerario que nos llevara al campo I, 5 horas mas tarde, no sin antes cruzar de nuevo el glaciar que accede al campo I, que nos obliga de nuevo a encordarnos para no caer en las profundas grietas.
Llegamos al campo I con 20 horas de actividad, y aun nos quedan fuerzas para desarmar el campo I y descender con los trineos al campo Base en busca de mejor comodidad y temperaturas no tan extremas.
Nos hacemos un poco de agua, pues estamos deshidratados, acomodamos los casi 50 Kg de material en el trineo cada uno y descendemos los 1100 metros de desnivel y los 9 kilómetros al campo base, donde llegamos 5 horas mas tarde, no sin antes volver a sufrir vientos huracanados donde en ocasiones nos obligaba a pararnos pues la visibilidad era nula y no encontrábamos la ruta correcta teniendo que echar mano del GPS (sistema de posicionamiento satélite) para localizar los puntos que anteriormente habíamos fijado como referencia para no perdernos. En esta ocasión era tan violenta la tempestad que es la primera vez que se tapo por completo el sol, y casi se hace de noche, pues la visibilidad se limitaba a 5 metros.

Pero al final después de 26 horas sin parar llegamos al campo base a las 4 de la madrugada, esos si, exhaustos, helados de frío, y con uno solo desayuno en mas de 24 horas de actividad.

En el campo base encontramos nuestra tienda medio enterrada en la nieve de las fuertes ventiscas que azotan continuamente la Antartida, pero nos parece un hotel de 5 estrellas, sobre todo al saber que ya hemos terminado la actividad; mucho mas interesante de lo que nos imaginábamos antes de emprender la escalada al Vinson.

Sin duda hemos realizado la mejor de las actividades este año en la zona del Vinson en términos de escalada, según nos confirman en el campo base, y nosotros estamos muy orgullosos de haber mantenido un alto nivel de esfuerzo y compromiso, y haber dejado nuestra huella para siempre en una hermosa montaña posiblemente virgen, a solo 700 kilómetros del polo sur.

Ahora estamos a la espera de que mejore el tiempo para que vuele desde la base de Patriot Hill una avioneta que nos lleve de vuelta a la base. Esta avioneta aterrizara en un glaciar cerca del campo base del Vinson. El vuelo es tremendamente espectacular pues debido a la altura de estas montañas la avioneta vuela entre los valles glaciares, aunque te dan algunos sustos las violentas turbulencias de la ruta, siempre azotada por los fuertes vientos. Desde la base Patriot Hill seguiré informando, pues la aventura aun no ha terminado.

Quiero que sintáis esta cima también como vuestra, pues gracias al esfuerzo de las instituciones y de la empresa privada he podido mantener el espíritu de la aventura que considero necesario en este mundo que vive tan deprisa, y que esta tan globalizado. El tiempo de la aventura debe permanecer siempre vivo. Antes fuimos exploradores y aventureros y ese espíritu hay que conservarlo por encima de todo. Ese espíritu nos ha llevado a conocer las bellezas de nuestro planeta, y aun quedan muchas aventuras…
 
Gracias a la Junta de Castilla y León a través de la conserjería de turismo y cultura he llevado el eslogan de “TURISMOCASTILLAYLEON.COM” por todo el mundo también para promocionar nuestras maravillas de la región, para que otros nos visiten y les recibamos cono sabemos, y les mostremos nuestras bellezas. Y también quiero agradecer a la empresa “RMD”, el haberme apoyado, y que se, que lo seguirán haciendo. Y sobre todo que tratándose de la empresa privada apoyen con toda la ilusión del mundo proyectos cono este.

Sin duda RMD es un perfecto ejemplo de una empresa bien concebida que a aportado mucho empleo y tecnologías novedosas y punteras a nivel mundial. Yo personalmente me siento muy orgulloso de mis patrocinadores que me ha llevado a conseguir un sueño perseguido desde la infancia. A cambio pienso que Turismocastillayleon.com y RMD recibirán con creces la publicidad en contraprestación que se merecen en todo el mundo al tratarse de actividades punteras a nivel mundial. De esta manera seremos más internacionales y podremos atraer más turismo a nuestra región que buena falta nos hace. Pues es la primera vez que un castellano Leones se adentra tan al interior de la Antartida y escala el pico mas alto, El Vinson.
¡¡GRACIAS a todos y a mis fieles lectores¡¡ Seguiré informando desde los últimos confines de la tierra…
www.jesuscalleja.es