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Zanskar Invernal 09.2008

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Os escribo desde el noroeste de la India, exactamente des un pueblo llamado Leh, capital del valle del Ladakh, a tan solo 100 Km de Pakistán y 60 Km del Tíbet ocupado por los chinos. En este remoto lugar situado en el centro de la cordillera del Himalaya.

> Llegada a Lhe

Hola amigos os escribo desde el noroeste de la India, exactamente des un pueblo llamado Leh, capital del valle del Ladakh, a tan solo 100 Km de Pakistán y 60 Km del Tíbet ocupado por los chinos. En este remoto lugar situado en el centro de la cordillera del Himalaya, existe en la actualidad un conflicto armado entre India y Pakistán librando una batalla desde hace muchos años por la disputa de un glaciar llamado Siachen, con puestos de combate a casi 7000 metros de altitud, una autentica locura sin razón. Aunque bien es cierto que en los últimos años están las cosas tranquilas.

Pero también es una contrariedad que aquí se encuentre uno de los pueblos mas aislados de la cordillera del Himalaya y quizás del mundo: Los zanskaries.

Viven en un asilado valle en el corazón de la cordillera del Himalaya, y durante los meses de invierno están totalmente aislados y solo se puede acceder al ellos a través de un río muy bravo que se congela en invierno y permite, eso si, salvando innumerables peligros acceder a este valle, que es por cierto la única vía de comunicación y mercadería con el valle vecino del Ladakh.

Este será mi próximo desafío extremo, conseguir llegar a este remoto lugar a través de esa peligrosa ruta llena de trampas, y peligros, teniendo que soportar temperaturas nocturnas de entre -30 y -40 grados bajo cero, y estar durante varios días completamente aislado sin pueblos ni habitantes en las gargantas gélidas por las que discurre este caudaloso río en verano, el cual es imposible de acceder, pero que en invierno debido a esas temperaturas bajo cero se hiela y se convierte en la única vía de acceso para unas 3000 personas que lo habitan. Son los más rudos, y adaptados a la hostilidad de los rigores invernales del Himalaya, y de este lugar se oyen muchas leyendas de yetis, fenómenos mágicos y una cultura que ha sabido desarrollarse al margen de la evolución occidental. Allí el tiempo se ha detenido, y me esperan muchas sorpresas increíbles, monasterios ubicados en lugares imposibles, lamas con sus rituales mágicos, montañas sin nombres, y sobre todo un mundo de hielo y de un frió atroz.

Quiero realizar esta expedición como lo hacen los zanskaries (los únicos que se enfrentan al río helado y las gargantas blindadas de muros de roca inescalables donde nunca llega el sol), es decir sin tienda de campaña, durmiendo en cuevas o al raso, sabiendo que me esperan temperaturas de entre -30 a -40ºC, mi cámara y amigo Emilio Valdes y yo tendremos que buscar leña para calentarnos, y solo seremos ayudados por un grupo de zanskaries que nos acompañaran para portear el equipo. Será una experiencia inigualable.
Estar atentos a las siguientes crónicas que intentare enviar con el equipo satélite si las ondas consiguen traspasar los vertiginosos muros de roca que se desploman verticalmente sobre la garganta del río helado.
Desde el gélido invierno en el corazón del Himalaya Jesús Calleja.