estás en > Expediciones > EN JAPÓN CON MIREIA BELMONTE

EN JAPÓN CON MIREIA BELMONTE 09.2016

Volver

EN JAPÓN CON MIREIA BELMONTE

 

Seguro que vosotros también saltasteis de la silla cuando Mireia Belmonte ganó el oro en los 200 mariposa en las pasadas olimpiadas de Río, y eso que fue de madrugada. Yo por la noche me activo, y más si es para una cosa así, ¡qué gozada! Esa misma noche decidí que quería invitar a Mireia a Planeta Calleja. Una semanas más tarde, mi idea ya era una realidad.


Como las próximas olimpiadas serán en Japón, ese fue nuestro destino. Así se va ambientando y de paso hace amigos japoneses para que le animen. Mireia no puede hacer cosas demasiado lesivas ya que no para de competir, cuando no es la Olimpiada, es un Mundial o un Europeo así que hice algo adaptado para ella. No vaya a ser que se haga daño, y luego no gane medallas por mi culpa.


La isla de Shikoku es la más pequeña dentro de las islas grandes de Japón. Allí hay un camino de peregrinación que se llama Ohenro. Es una especie de Camino de Santiago japonés. Tiene unos 1200 kilómetros y es circular, empieza y termina en el mismo lugar. Por el camino hay que pasar por 88 templos y rezar en cada uno de ellos. Se tarda un par de meses y claro, nosotros no teníamos tanto tiempo. Recorrimos algunos de los templos andando y la última etapa hicimos una media maratón hasta llegar al último templo.


Además, pasamos por el Valle de Iya, un lugar donde Mireia hizo su primer rafting. Le daba bastante miedo a la pobre. A pesar de que el agua es su elemento, no llevó muy bien lo de estar en un río con rápidos subida a un cacharro que no domina. También la enseñé a montar en bici porque ¡nunca había montado! Esto sí que me impresionó, pero en el fondo entendí que Mireia ha pasado toda su vida nadando, entrenando 9 horas al día. Es una vida muy sacrificada, estos deportistas lo dan todo por su país. Yo me llevo la alegría de que he enseñado a Mireia Belmonte una nueva disciplina deportiva, eso es un gran orgullo para mi. A cambio ella me enseñó a mi a nadar, pero bueno… sin comentarios… Eso sí que os va a hacer reír.


Fue una maravilla de viaje por Japón donde conocimos a un montón de gente súper amable. Ya puedo decir que la mejor nadadora española de todos los tiempos ha estado conmigo de viaje.