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PARQUE NACIONAL DE DOÑANA 06.2016

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PARQUE NACIONAL DE DOÑANA

 

Jesús Calleja viaja a Doñana con la intención de ayudar a la conservación del caballo marismeño, que está en peligro de extinción. Su visita coincide con el famoso evento de la Saca de las yeguas y lo aprovechará para llevar a cabo su misión: el mejor ejemplar de caballo marismeño, que será protagonista de un amplio reportaje en la revista de divulgación científica de mayor tirada nacional, con más de 2 millones de lectores: Muy Interesante.


Jesús cree que dar a conocer la raza equina marismeña y promocionarla tanto en “Volando voy” como en la revista Muy Interesante ayudará a concienciar a la gente de que es necesario conservarla. Sobre todo, teniendo en cuenta que es una raza que ha tenido un papel importantísimo pero bastante desconocido en la historia.


Mientras Jesús está en Doñana se encuentra a Chavero, un yegüerizo que va a jugar un papel muy importante en este capítulo. Le cuenta el amor que siente por esta tierra, que fue engendrado en Doñana cuando su madre tenía 15 años, se ríe un poco de las pintas que lleva Jesús, y empiezan hablar de la raza de caballos marismeños. Chavero será quien introduzca a Jesús en el mundo, la cultura e incluso la estética de los yegüerizos, que son los ganaderos que tienen sus caballos pastando libres todo el año en Doñana.


Chavero le ofrece ir a visitar sus caballos y le lleva al cercado donde está guardado el de su abuela. Le explica que, con 80 años, sigue montando a caballo y la llama para que conozca a Jesús. Isabel, apodada “La Beteta”, llega con su novio, Joaquín. Le explica que es viuda dos veces pero que ella no se resigna y hace unos meses fue al programa de Juan y Medio de Canal Sur a buscar pareja. Le llamaron varios pretendientes y se quedó con Joaquín porque fue el que más le gustó y está enamoradísima. Jesús alucina porque además Isabel tiene un aspecto muy moderno, con vaqueros y camisa de rayas, el pelo largo teñido de negro… Montan los dos a caballo juntos y decide darle una sorpresa.


Jesús se lleva a Isabel hacia el helipuerto pero cuando ella ve dónde quiere montarla se niega absolutamente. Dice que ni de broma se sube ahí, que le da muchísimo miedo. Jesús le va haciendo el lío y al final consigue montarla en el helicóptero. Al principio lo pasa fatal pero cuando baja reconoce que ha disfrutado. Mientras ella está volando, en tierra su novio y Chavero no dan crédito a lo que ven, hubieran apostado cualquier cosa a que no se iba a montar.


Jesús quiere seguir conociendo más de Doñana, el Rocío, y los marismeños, así que se va a conocer a Raquel, que construye las famosas chozas marismeñas donde descansan los yegüerizos el día antes de la saca de yeguas. Raquel le cuenta que hace esas chozas también para famosos como Rocío Jurado la Pantoja o Bertín Osborne. Cotillean un poco sobre quién le cae mejor y la Pantoja sale un poco mal parada aunque luego Jesús le dirá que hay que hacerle un poco la pelota para que vuelva a llamarla.


Jesús se interesa también por su vida y se sorprende de que sea una persona muy vital y alegre cuando le han pasado muchas desgracias. Dos de sus hermanos fallecieron, uno en circunstancias especialmente duras para ella, y eso fue un duro palo para Raquel. A pesar de ser muy religiosa, confiesa que está un poco enfadada con la virgen del Rocío por llevarse a su hermano, enfermo de Hepatitis C, antes de que ella pudiera donarle parte de su hígado. Le cuenta también que tiene dos hijos propios pero que también se hizo cargo de otros dos, su sobrino y un niño al que sus padres no cuidaban.


A Jesús le cae muy bien Raquel y se van juntos a dar un paseo por El Rocío y conocer este pueblo tan peculiar, con calles de tierra, sin asfaltar. A Jesús le hace mucha gracia cómo habla Raquel, cómo pronuncia, a la andaluza, palabras como “asfaltar” y los dos se ríen. Le pregunta también por los cotilleos del pueblo y Raquel dice que a ella no le gusta hablar pero…


En un momento, Raquel le confiesa que su sueño en la vida es ser azafata de vuelo así que Jesús se la lleva al helicóptero y ella se emociona muchísimo, es lo que más ilusión le hace en el mundo. Le cuenta también que volar encima de su pueblo era un sueño que compartía con su hermano fallecido y ella lo está haciendo realidad. Mientras vuelan le cuenta en detalle lo que le pasó y la historia del niño que recogió en su casa porque la madre no le cuidaba y se emociona y llora mucho.


Jesús también visita el Parque Nacional de Doñana, con un guía sabio y divertido, José María Galán, una de las personas que más saben del parque. Hacen una ruta en jeep y disfrutan de lo lindo con el paisaje, ven ciervos, rastrean huellas, Galán le cuenta curiosidades como que existe una hormiga sin ano, hablan del lince e imitan la berrea de los ciervos. Visitan lugares donde no puede ir nadie, incluso les denegaron grabar a los de Juego de tronos. La visita termina en la playa cuando se pone el sol.


Jesús continúa conociendo gente y quiere ver una casa de El Rocío por dentro. Conoce a Francis, otro yegüerizo que le habla de que el caballo marismeño está en peligro de extinción, y no tienen un banco de semen de esta raza. Si ocurriese alguna tragedia en Doñana, podrían extinguirse. Jesús dice que hay que hacer algo con eso… De repente aparecen Chavero y otros yegüerizos, a caballo y de camino a la marisma.


Después de haberse reído de las pintas de Jesús cuando se conocieron, Chavero le ha traído todo el uniforme de yegüerizo para que vaya como dios manda. Le pone su camisa de cuadros apretada, vaqueros marcando paquete, botas de montar, pañuelo al cuello y gorra. Con su nuevo look yegüerizo, Jesús se monta a caballo y se van todos a tomarse algo al bar.


Jesús está fascinado porque los yegüerizos beben subidos al caballo. Aprovecha para preguntarles por la Saca de las yeguas, el momento más importante del año para un marismeño, según le cuenta Chavero. Se van juntos a la marisma de Doñana para ver los caballos de los que tanto hablan y porque Jesús tiene preparada una sorpresa para ellos.


Los yegüerizos le han dicho que los caballos marismeños son salvajes porque viven todo el año libres en Doñana, sólo salen el día de la Saca de las yeguas. Pero Jesús conoce a alguien capaz de domar a cualquier caballo en un tiempo récord, Toño Serrano. Jesús les da una sorpresa y les presenta al mejor domador de caballos de España. Escogen un caballo salvaje, y pese a las reticencias de todos, lo consigue domar en media hora y ponerse de pie encima de él. Los yegüerizos alucinan. 

 

Este caballo es la oportunidad que necesitaban para empezar con el banco de semen de la raza. Jesús decide hablar en ese momento con un experto para que le diga por qué es tan importante esta raza y se va a conocer a Domingo Muñoz, un historiador de Almonte que  le confirma lo que ya sospechaba. Este caballo, el marismeño, es el padre de todos los caballos que hay actualmente en el continente americano, incluso de los famosos Mustang, y El Rocío es el precursor del Oeste americano. Domingo le aporta datos que dejan a Jesús alucinado, como que estos caballos también eran llevados a los circos romanos o que el poni escocés procede de los caballos que llevaba la Armada Invencible cuando luchó y perdió contra Inglaterra. Jesús piensa que nos vendemos muy mal y que hay que promocionar este tipo de cosas y que todo el mundo las sepa.


Hay que preservar la raza marismeña, es más importante de lo que pensaba. Jesús se va a ver a un veterinario para extraer el semen al caballo. Juan, el veterinario, le explica que es algo muy complicado de hacer porque los caballos deben ser entrenados para esto pero van a intentarlo porque es muy importante tener un banco de semen. Toño trae al caballo que ha domado y le ponen una yegua en celo para que se excite y poder hacer la extracción pero hay un problema porque el caballo no se anima, está demasiado relajado. El veterinario dice que costará días, así que vemos el proceso con otro caballo y Jesús se queda con el compromiso de que seguirán trabajando en ello.


Llega el famoso día de la Saca de yeguas y Jesús se consigue meter en medio de la plaza de la Ermita del Rocío con Raquel. Este momento no puede ser más espectacular. Lo tenemos grabado por tierra y por aire y es alucinante. Aquí Jesús se encuentra a Fran Rivera, que se acerca a saludarle, y a los demás yegüerizos que conoció los días previos. Como le cae tan bien Chavero, le invita a ver la Saca desde el aire en el helicóptero.  Con su ropa de yegüerizo y su chivata (la vara que llevan para guiar a los caballos), se sube y se emociona como ninguno de los dos hubiera imaginado. Chavero es un enamorado de los caballos y de la Saca de las yeguas y verlo desde el aire le hace llorar como una magdalena al ver a los caballos. Además es un gran cantante y les dedica algunas canciones muy sentidas que ponen los pelos de punta.


El día de la Saca de las yeguas es el único momento del año que se reúnen todos los caballos que pastan en Doñana y es también el único día que Jesús puede llevar a cabo su misión de elegir el mejor ejemplar de raza marismeña para protagonizar un amplio reportaje en la revista Muy Interesante. Se va a los corrales donde pasan la tarde antes de llegar a Almonte y se reúne con los jueces calificadores de la raza, un equipo de veterinarios y el fotógrafo de Muy Interesante. Analizan un montón de caballos y quedan dos finalistas: Caramelo y Junco. La decisión es difícil porque son muy buenos ejemplares.


En la fiesta final, Jesús anuncia  el ganador que aparece con su dueño, le ponen una banda y vemos una de las fotos que le han hecho para Muy Interesante.