Hola amigos, el día de ayer, 21 de diciembre, fue de esos días que no olvidaré en mi vida. Como sabéis salimos el lunes de la base belga Princesa Elizabeth Emilio, mi cámara, el explorador polar Alain Hubert, el médico de la base y yo rumbo al Wideroefjellet, la montaña más alta de la cordillera Sor Rondane, y la más alta de esta salvaje Tierra de la Reina Maud, al Este de la Antártida.
Os aseguro que ha sido fascinante: no sabíamos bien qué nos íbamos a encontrar, la aproximación misma iba a ser una en sí una aventura pues había...