Al poco de descender sanos y salvos al campo base de la montaña, Jesús nos llamaba para darnos el parte de una jornada 'increíble y feliz' en su paraíso de seismiles.
“Hoy ha sido un día muy fructífero, y muy excitante para nosotros; hemos conseguido escalar un seismil virgen de 6.144 metros de altura, que es una arista perfecta, como un cuchillo, con abismos a ambos lados, y técnico, con pasos de mixto (roca y hielo). Rafa nos pudo acompañar hasta una antecima a 6.017 metros, hasta un punto que le hemos llamado “punto de los chantaníes”, en honor...