Me figuro que mis aventuras en Desafío Extremo despiertan vuestro deseo de hacer también expediciones, porque recibimos continuamente peticiones para que os llevemos con nosotros. Pues bien, nos dijimos, ¿por qué no lo hacemos alguna vez?. Tal vez sería un buen programa llevarnos a seis personas sin experiencia en montaña a culminar su sueño personal. Tendríamos 2 retos: el nuestro: enseñarles y conducirles hasta la cima sin que sufran percances y el suyo: cumplir el reto brutal de culminar una cumbre alta, técnica y muy exigente, algo que jamás se hubieran planteado hacer.
A Cuatro les pareció una buena idea. Y lanzamos el mensaje. Seis días después habíamos recibido ¡18.000 peticiones!. Así que nos vimos enterrados bajo miles de currículums, llamadas y peticiones, que tuvimos que gestionar a toda velocidad para poder escoger a los que finalmente iban a venir. Os quiero agradecer vuestro interés, que nos desbordó por completo, y pedir disculpas desde aquí a quienes no pudimos atender ni responder. Nunca imaginamos que íbamos a tener tal avalancha.
La selección fue un proceso duro y complicado. Queríamos a gente motivada, inexperta, con una salud fuerte y en buena forma física. Como no nos atrevimos a fiarnos de sus test médicos, optamos por realizar nosotros las pruebas médicas y tener en cuenta el criterio de nuestro médico de expedición, el “Doc”, que ya os explicaré quien es. Eso, junto con las aventuras en Nueva Delhi, nuestra escala, lo contamos en el primer episodio..
Después iniciamos el viaje. Y aquí no os cuento nada más. Seguid la serie porque de verdad ha sido un viaje alucinante para ellos, cargado de emociones a tope, de momentos cómicos, y por encima de todo, de esfuerzo, capacidad de sacrificio y de superación personal de seis chicos que a nosotros, al equipo, especialmente a mis colegas los especialistas de montaña, nos ha sorprendido.
No os la perdáis; ha sido una aventura disparatada, llena de risas, de sufrimiento y la verdad, para mí, de tensión porque les hemos metido en un berenjenal que excedía mucho sus capacidades. ¡Hasta que no han vuelto sanos y salvos, no he podido respirar tranquilo! Eso sí, no todos lo han conseguido…







